Recensión al artículo "Qué enseñar y cómo aprender" de Carlos Arroyo, recogido en el blog del periódico El País el 4 de abril de 2013.
Este artículo se
centra en el desfase temporal que sufrimos en la escuela hoy en día, ya que fue
una escuela muy innovadora y válida para la época de la que proviene (la
ilustración) pero que hoy en debía debe plantearse cambios y mejoras. Poseemos
tecnología muy avanzada en la mayoría de los colegios pero eso no implica que
estemos haciendo un buen uso de la misma. Como dice el artículo "la
educación se ha quedado metodológicamente anticuada" Poseemos tecnología
muy avanzada en la mayoría de los colegios pero eso no implica que estemos
haciendo un buen uso de la misma. El problema está en que la mayoría de los
profesores no están formados para utilizar de manera eficiente los medios de
los que disponen.
Antes que nada cabe centrarnos en los colegios en los procesos de aprendizaje,
no tanto en la enseñanza; lo más importante es centrarnos en que los alumnos y
alumnas asimilen los conocimientos. El ejemplo claro de la necesidad de
centrarnos en dicho aprendizaje lo vemos en nosotros mismos, ya que nos
convertimos básicamente en grabadoras humanas durante la época de exámenes:
almacenamos en nuestra memoria gran cantidad de fecha y datos, nos examinamos,
y de manera inmediata los olvidamos. Si nos preguntan por algo de lo que nos examinamos
hace dos meses, casi ninguno de nosotros sabrá responder al respecto.
La solución que nos da el autor a este problema (con la que estoy
de acuerdo, es fomentar el aprendizaje significativo, la integración de los
recursos tecnológicos (de manera eficaz), y valorar mucho más los trabajos
complejos que los exámenes (sobre todo los estandarizados que fomentan el
estudio por reiteración).
En definitiva, ya es hora de que tomemos el papel que nos
corresponde como docentes, debemos fomentar el aprendizaje y ponernos al
servicio de nuestros alumnos para generar situaciones de aprendizaje,
motivarles, formarnos para trabajar de manera efectiva con la tecnología con la
que contamos, y dar una educación de calidad y ajustada a la época en la que
vivimos.



